miércoles, 12 de septiembre de 2018

El inicio de curso

Cada mes de septiembre se repiten las mismas noticias de toque ligeramente alarmista en torno a la vuelta al cole y al enorme gasto que esto supone a las familias. Para muestra solo un artículo que aglutina cifras y sirve de perfil general del asunto. No es difícil encontrar quejas de todo tipo en los medios de comunicación o en conversaciones informales sobre el coste de los libros y el volumen de ellos, los necesarios para alumnos de cualquier edad, desde educación infantil a universitaria. La diversificación de ayudas y bancos de libros por comunidades autónomas así como la permanente reivindicación del valor de las bibliotecas deja esta cuestión bastante en entredicho.

Y es curioso porque de un tiempo a esta parte hemos asumido con normalidad pagar por entretenimiento (véanse las plataformas de contenidos online, música, series o películas), así como gastar una cantidad indecente de dinero por un smartphone casi para cada miembro de la familia, sin embargo sigue relativamente asentada la idea de que la cultura gratis, mejor, y que los libros llegan a ser un gasto superfluo. Nunca se insiste demasiado en el error de tal afirmación.

Ciertamente el sector del libro, con el soporte electrónico y el volumen quizá desmesurado de publicación y distribución que sostiene toda la cadena, se enfrenta a constantes retos y transformaciones -como todos los aspectos de la industria cultural contemporánea- no tan fácil de resolver como se plantea en este artículo que compartimos hace unos meses.

En JPM Ediciones tenemos una vertiente de carácter académico que estas semanas de inicio de curso destaca por encima del resto de nuestras publicaciones. Hablamos de los libros recomendados de las colecciones Interaula y de New Albion, con monografías especializadas y clásicos de la literatura anglosajona en su lengua original a los que se remiten los estudiantes universitarios de diversas Filologías. Pequeñas y grandes editoriales persistimos y abastecemos a los estudiantes en su formación. Larga vida al libro, pues, como forma de esparcimiento y de aprendizaje.

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